Ella no está
De los cobardes nadie escribe, nada queda para registrarse como historia de la noche, todo se olvida al amanecer, después sólo es importante poder renacer, volver a ser fuente de encanto azul, poder de nuevo florecer, echar mejores raíces para sostener la voluntad de evolucionar. No le riño ni la juzgo, porque es Ella una dama bella, una persona linda y educada, una valiosa mujer preciosa y cual hembra muy hermosa es en todo su esplendor. Yo la admiro, la quiero y la cuido. Ojalá no me juzgue Ella por quererla Conmigo para hacer el amor cada día que vivo. Se quedó el caballero recostado en la mecedora, finalmente pudo dormirse un rato después que amaneció ahí sentado, había pasado la noche despierto sin poder llegar a conciliar el sueño, o mejor dicho, le llegó el alba del nuevo día buscando consuelo. Ella no está, me he marchado. Ella no está, mas el olor divino de su piel húmeda se quedó guardado en mi nariz cual fiel testigo, hace que la recuerde sin importar el tiempo transcurrido ...